MÉXICO. La reducción de la jornada laboral a iniciativa de la Presidenta, Claudia Sheinbaum, fue aprobada por el Senado y pasa a la Cámara de Diputados para su debate final. Una línea de gestión a mirar desde Argentina…
La reducción de la jornada laboral a 40 horas no implica la reducción de sueldos, salarios o prestaciones ni reduce el límite de 12 horas extras semanales. También prohíbe que menores de edad trabajen horas extra. Dicha reforma quedaría en la Constitución y la Ley Federal del Trabajo.
La iniciativa fue planteada por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum en diciembre y modifica el artículo 123, Apartado A, de la Constitución mexicana estableciendo una implementación gradual entre 2026 y 2030. En el senado obtuvo 121 votos a favor y 0 en contra, en lo general y en los artículos no reservados.
A contramano de lo que se votó en Argentina, la reforma laboral mexicana beneficia al sector trabajador, que en México supone unos 13,5 millones de trabajadores.
Ahora le toca pronunciarse a la Cámara de Diputados para luego pasar a la sanción presidencial.
La iniciativa se trata de una versión renovada de una reforma propuesta años atrás de la que se espera que provoque cambios positivos para el panorama laboral. Hay que tener en cuenta que México junto con Perú, encabeza el ranking de jornada laboral más extensa de 38 Estados miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (Ocde) con 2.193 horas por persona al año.
Por ejemplo, en materia de trabajo en plataformas digitales, la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo impulsó una reforma que se concretó a partir de junio de 2025. Se trata de la formalización de las personas trabajadoras en plataformas digitales, lo que le garantiza sus derechos laborales a cerca de 700 mil trabajadoras y trabajadores mexicanos. Entre ellos se establece:
- Libertad de elegir cómo, cuándo y cuánto trabajar.
- Prohíbe que las plataformas cobren por el uso de la aplicación.
- Claridad en las reglas del algoritmo. Cualquier queja debe ser atendida por personas, no por robots.
- La desconexión inmediata sólo se permite en supuestos graves (fraude o situaciones de seguridad).
- No habrá aumento de impuestos: el régimen fiscal no cambia y se mantienen las reglas actuales de ISR e IVA.
- Protocolos especiales contra casos de acoso y hostigamiento.
Querer es poder, se suele decir. Es evidente que de quienes gestionan el gobierno y quienes representan a la ciudadanía en Argentina, la mayoría no piensa, considera y ni siquiera le importa la realidad cotidiana de las personas trabajadoras.
¿Esas ideas son las que queremos que defiendan las parlamentarias y los parlamentarios que están sentados ahí, por el voto popular? ¿Han perdido el rumbo y se lo permitimos? ¿No será hora de ir tomando nota para que en 2027 tengamos a mano hechos y no palabras cuando la política nos ofrezca las opciones a votar?
Elizabeth Leites para Universo Parlamentario